Mediante este libro, los autores analizan la problemática de los territorios indígenas. Constatan, por un lado, que la lucha por los territorios indígenas ha sido súmamente exitosa; Sin embargo, por otro lado, los autores advierten que esta ha sido o puede convertirse en una victoria pírrica. La principal razón es que para poder obtener garantías legales sobre sus tierras, los pueblos indígenas han debido ajustar sus particulares nociones de territorio a las muy específicas concepciones del derecho romanista que impera en la mayor parte de los países amazónicos. Esta es la cara oscura del proceso. Como consecuencia de estos ajustes, en la actualidad los territorios indígenas se presentan como unidades fragmentadas, lo cual ha afectado los patrones tradicionales de uso de los recursos.